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Plagas y enfermedades

Clorosis férrica: hojas amarillas con nervios verdes

La clorosis férrica deja la hoja amarilla con los nervios verdes. Aprende por qué pasa (hierro, pH, riego), cómo distinguirla y cómo corregirla.

Equipo Plantcaria25 de junio de 20263 min de lecturaDificultad: Media
Clorosis férrica: hojas amarillas con nervios verdes
En este artículo

Si tu planta tiene hojas amarillas pero los nervios siguen de un verde intenso, no es un amarilleo cualquiera: es clorosis férrica, una falta de hierro disponible. Es muy típica en cítricos, hortensias, gardenias y muchas plantas de interior. La buena noticia es que tiene solución una vez entiendes la causa real.

Cómo identificarla

El patrón es inconfundible:

  • La hoja se vuelve amarilla o casi blanca, pero los nervios permanecen verdes, formando una red.
  • Empieza por las hojas nuevas (las de arriba), porque el hierro no se mueve dentro de la planta.
  • En casos graves, los bordes se vuelven marrones y la hoja se seca.

Que afecte primero a las hojas jóvenes es la clave para distinguirla de otras carencias. Si el amarilleo empieza por las hojas viejas de abajo, probablemente sea otra cosa: repasa nuestra guía de hojas amarillas.

Por qué ocurre (casi nunca es falta de hierro)

Lo más sorprendente: normalmente sí hay hierro en el sustrato, pero la planta no puede absorberlo. Las causas habituales son:

pH demasiado alto

El hierro se bloquea en suelos y aguas calcáreas (alcalinas). Si riegas con agua dura del grifo, el pH sube poco a poco y el hierro deja de estar disponible. Es la causa número uno.

Exceso de riego o mal drenaje

Las raíces encharcadas no absorben bien los nutrientes. Un sustrato siempre mojado puede provocar clorosis aunque haya hierro de sobra.

Sustrato agotado o raíces dañadas

En macetas viejas sin trasplantar, o con raíces afectadas por podredumbre, la absorción falla.

Cómo corregirla

Actúa sobre la causa, no solo sobre el síntoma:

  1. Revisa el riego. Deja secar el primer centímetro entre riegos y asegura un buen drenaje.
  2. Baja el pH. Para plantas acidófilas, usa sustrato ácido y riega de vez en cuando con agua de lluvia o con unas gotas de vinagre/limón muy diluidas.
  3. Aporta hierro asimilable. El quelato de hierro (sobre todo el EDDHA, que aguanta pH altos) es el remedio más eficaz. Sigue siempre la dosis del envase.
  4. Renueva el sustrato. Si la maceta lleva años igual, un trasplante con tierra fresca y un poco de compost ayuda mucho.

El quelato de hierro reverdece, pero si no corriges el pH y el riego, la clorosis volverá. Trata la causa.

Cuánto tarda en mejorar

Las hojas ya amarillas rara vez recuperan su verde por completo: el daño está hecho. Lo que verás es que las hojas nuevas brotan verdes y sanas en unas 2-4 semanas. Esa es la señal de que vas por buen camino.

Cómo prevenirla

  • Usa el sustrato adecuado para cada planta (ácido para hortensias, gardenias, cítricos).
  • Riega con agua de lluvia si la del grifo es muy dura.
  • Abona en temporada de crecimiento con un fertilizante que incluya micronutrientes.

Si dudas entre clorosis férrica y otra carencia, sube una foto a nuestro diagnóstico con IA y te ayudará a identificar el problema en segundos.

Con el pH controlado, un riego correcto y un aporte puntual de hierro, tu planta volverá a lucir hojas de un verde sano.

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