Clorosis férrica: hojas amarillas con nervios verdes
La clorosis férrica deja la hoja amarilla con los nervios verdes. Aprende por qué pasa (hierro, pH, riego), cómo distinguirla y cómo corregirla.

En este artículo
Si tu planta tiene hojas amarillas pero los nervios siguen de un verde intenso, no es un amarilleo cualquiera: es clorosis férrica, una falta de hierro disponible. Es muy típica en cítricos, hortensias, gardenias y muchas plantas de interior. La buena noticia es que tiene solución una vez entiendes la causa real.
Cómo identificarla
El patrón es inconfundible:
- La hoja se vuelve amarilla o casi blanca, pero los nervios permanecen verdes, formando una red.
- Empieza por las hojas nuevas (las de arriba), porque el hierro no se mueve dentro de la planta.
- En casos graves, los bordes se vuelven marrones y la hoja se seca.
Que afecte primero a las hojas jóvenes es la clave para distinguirla de otras carencias. Si el amarilleo empieza por las hojas viejas de abajo, probablemente sea otra cosa: repasa nuestra guía de hojas amarillas.
Por qué ocurre (casi nunca es falta de hierro)
Lo más sorprendente: normalmente sí hay hierro en el sustrato, pero la planta no puede absorberlo. Las causas habituales son:
pH demasiado alto
El hierro se bloquea en suelos y aguas calcáreas (alcalinas). Si riegas con agua dura del grifo, el pH sube poco a poco y el hierro deja de estar disponible. Es la causa número uno.
Exceso de riego o mal drenaje
Las raíces encharcadas no absorben bien los nutrientes. Un sustrato siempre mojado puede provocar clorosis aunque haya hierro de sobra.
Sustrato agotado o raíces dañadas
En macetas viejas sin trasplantar, o con raíces afectadas por podredumbre, la absorción falla.
Cómo corregirla
Actúa sobre la causa, no solo sobre el síntoma:
- Revisa el riego. Deja secar el primer centímetro entre riegos y asegura un buen drenaje.
- Baja el pH. Para plantas acidófilas, usa sustrato ácido y riega de vez en cuando con agua de lluvia o con unas gotas de vinagre/limón muy diluidas.
- Aporta hierro asimilable. El quelato de hierro (sobre todo el EDDHA, que aguanta pH altos) es el remedio más eficaz. Sigue siempre la dosis del envase.
- Renueva el sustrato. Si la maceta lleva años igual, un trasplante con tierra fresca y un poco de compost ayuda mucho.
El quelato de hierro reverdece, pero si no corriges el pH y el riego, la clorosis volverá. Trata la causa.
Cuánto tarda en mejorar
Las hojas ya amarillas rara vez recuperan su verde por completo: el daño está hecho. Lo que verás es que las hojas nuevas brotan verdes y sanas en unas 2-4 semanas. Esa es la señal de que vas por buen camino.
Cómo prevenirla
- Usa el sustrato adecuado para cada planta (ácido para hortensias, gardenias, cítricos).
- Riega con agua de lluvia si la del grifo es muy dura.
- Abona en temporada de crecimiento con un fertilizante que incluya micronutrientes.
Si dudas entre clorosis férrica y otra carencia, sube una foto a nuestro diagnóstico con IA y te ayudará a identificar el problema en segundos.
Con el pH controlado, un riego correcto y un aporte puntual de hierro, tu planta volverá a lucir hojas de un verde sano.
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